¿Todavía no se decide andar en bicicleta?


El ciclismo se ha convertido en deporte practicado por muchas personas, ya que combina una serie de beneficios importantes a la salud: es excelente manera de combatir el estrés, obtener energía, dar bienestar a pulmones, corazón y circulación sanguínea, además de que promueve la convivencia si se practica acompañado.

Para comenzar de la mejor manera nuestro ingreso a este deporte, y por ende a una vida más saludable, le diremos que tiene varias opciones para elegir su aparato: la bicicleta que use debe ser adecuada para el terreno donde va a ejercitarse. Para la ciudad o para ligero entrenamiento en terreno plano necesita una bici de paseo; si lo suyo son las competencias, consígase una de carreras; por último, para terrenos irregulares, abruptos, para carretera y ciudad, una bicicleta de montaña será lo ideal.

Otro punto importante que debe observar al andar en bicicleta es asegurarse de que el vehículo que elija sea el más adecuado a su estatura. Para ello, considere que el pedal más bajo se alcance con la pierna totalmente extendida y sin esfuerzo.

El manubrio también es un factor a tomar en cuenta, así que le aconsejamos que su bicicleta posea uno recto para que sus vértebras tengan una posición cómoda y descansada. El de bicicleta de carreras permite distintas posiciones, siendo la que se sujeta en la posición más baja la más aerodinámica, ya que ofrece menos resistencia al viento y, por tanto, la marcha requiere menor esfuerzo. Cualquier duda al respecto la puede aclarar en alguna de las tiendas especializadas en deportes, aunque no está de más visitar a su médico para estar seguros de que no corre riesgos su organismo.

Fija, para no salir de casa

Tal vez esté pensando que el ciclismo no es para usted porque no vive cerca de un parque o llano, pero no se preocupe, si de pedalear se trata, no hay pretexto para no hacerlo, ya que para eso existen las bicicletas fijas. Las más modernas cuentan con medidores de pulsaciones, tiempo, distancia y velocidad, de manera que pueda estar al tanto de su evolución en el entrenamiento.

Cualquiera que sea el tipo de bicicleta que use, lo ideal es que comience con 10 o 15 minutos de pedaleo tres veces a la semana a una velocidad constante. No es recomendable esforzarse demasiado en las primeras sesiones, ya que ello puede repercutir en lesiones en tobillos, rodillas y espalda, por lo que se indica aumentar gradualmente el tiempo de entrenamiento hasta completar una hora tres veces por semana, a una velocidad aproximada de 20 kms. por hora.

Si de salud se trata

Con la práctica constante de este deporte se logra mejor circulación sanguínea, ya que al pedalear el corazón bombea más sangre al cuerpo y el músculo cardiaco se fortalece, tal como sucede en los pulmones por el aumento en el ritmo respiratorio. Asimismo, se facilitan los procesos digestivos y, por el esfuerzo que se realiza subiendo cuestas, los músculos de la parte externa de los muslos tienen mayor desarrollo, efecto que no se consigue con otras prácticas deportivas (correr, por ejemplo).

Por otro lado, el ciclismo es excelente forma de deshacernos de aquella grasa que nos estorba, ya que al pedalear empleamos la que tenemos de reserva, quedándonos sólo con la que el organismo requiere para otras actividades. Así, sin que podamos percibirlo, las zonas que más se trabajan son los glúteos y muslos, regiones del cuerpo donde fácilmente se instala la celulitis y los músculos se hacen más flácidos.

He aquí algunos tips para aprovechar al máximo el ciclismo:

  • Siempre que practique en la calle, procure hacerlo por la derecha, o en el carril dispuesto para bicicletas, si lo hay.
  • Obedezca siempre señales e indicaciones de tránsito.
  • Evite rutas con mucho tráfico y carreteras estrechas.
  • Sea siempre muy cauteloso y mantenga atentos sus sentidos
  • Ya que nuestro cuerpo no ofrece mucha protección en caso de accidente, lo mejor es protegernos con casco, coderas, rodilleras y lentes para Sol.
  • Use ropa que no se atore en ninguna parte de la bicicleta.

De la práctica cotidiana puede usted convertirse en cicloturista -con una condición física envidiable- que realice recorridos naturales con visitas programadas a rutas de pueblos, monumentos y parajes singulares, o bien sólo para contemplar los bellos paisajes, junto a buena compañía. Así que sacúdase la apatía y súbase a la bicicleta, verá que vale la pena el esfuerzo.

Artículos relacionados