Qué comer cuando se practica deporte habitualmente

Los nutrientes que una persona necesita para tener una práctica deportiva dependen del tipo de actividad que realiza y de su estado nutricional, es decir cantidad de grasa y masa muscular que presenta.

Efectivamente quien busca modificar el peso corporal, debe fijarse en la cantidad total de energía que consume, para facilitar la disminución de la masa corporal. “Si existe déficit baja la masa, y si sobra energía aumenta el peso. Lo anterior en combinación a un programa de ejercicios, favorece una tendencia a la disminución de la grasa y al aumento de la masa muscular”, explica Juan Tejo, académico de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello.

Fuente: unab.cl

Si el objetivo es aumentar la masa muscular, el nutricionista y profesor de educación física sostiene, que se debe generar un balance positivo de energía y de proteínas, para lo cual la persona debe aumentar la ingesta de alimentos como pescado, carnes bajas en grasa, huevos y lácteos.

En caso de tener poca grasa corporal, se debe aumentar la ingesta de energía. En cambio, si posee grandes depósitos de grasa, un régimen bajo en calorías pero alto en proteínas favorecerá la construcción muscular.

Según explica el especialista, cuando se desarrollan actividades aeróbica, aumenta la necesidad de algunas vitaminas ligadas a la generación de energía y a la capacidad antioxidante, tal como las vitaminas C y E.

“En general es importante considerar que cada vez que modificamos nuestro nivel de actividad física, deberemos modificar la alimentación para optimizar el cumplimiento de los objetivos”, subraya Tejo.

Importancia el agua

“Cada persona debe tomar en cuenta su alimentación para realizar un trabajo físico. Así, por ejemplo, si alguien va a media tarde a pedalear debe almorzar. Si es en la mañana, debe consumir algo que rompa el ayuno nocturno, ya sea un desayuno completo o al menos una fruta o una caja de leche o una barrita de cereal”, dice el experto.

Otro tema importante es la hidratación. Es vital mantener la cantidad de agua que permita regular la temperatura corporal y las funciones metabólicas básicas. “Hay que estar atento a la sensación de sed, pero eso sucede cuando ya hace falta agua, por eso es importante consumir de forma regular durante la sesión de ejercicio fuentes de líquidos como jugos, agua o bebidas isotónicas”, comenta el académico de la U. Andrés Bello.

Riesgos

Uno de los riesgos de muchas personas que practican actividad física es realizarla arduamente y saltándose las comidas. Lo más probable es que esta persona baje de peso, dice el profesional, pero poniendo en riesgo su salud, es decir, puede perder una gran cantidad de masa muscular. Esto es lo que genera el efecto de rebote.

Cuando esto sucede también se pueden producir alteraciones de ánimo, disminución de la concentración, de la calidad de los aprendizajes, de la resistencia, del brillo del pelo y de la calidad de la piel, entre muchos efectos.

“En el mediano plazo aparecen típicamente cuadros de anemia por la falta de fierro y algunas enfermedades vinculadas a la disminución de las vitaminas. Si restringimos la ingesta de hidratos de carbono o masas, bajaremos de peso sobre la base de la deshidratación, peso que rápidamente se recupera”, advierte Tejo.