TranSantiago
a la chilena
El
TranSantiago, el Plan Maestro de Transporte Urbano para la capital, y uno de
los proyectos estrella del Gobierno, comienza hacerse humo. El plan que pretendía
revolucionar la estructura vial y el transporte público de los santiaguinos,
incluyendo el uso de la bicicleta, ya no es lo que se dijo en un principio.
Ahora se atrasa, se debilita y avanzará por etapas.
El
ministro de
Obras Públicas, Javier Etcheverry junto al de Vivienda y Urbanismo, Jaime
Ravinet, el presidente del directorio del Metro, Fernando Bustamante, y el subsecretario
de Transportes, Guillermo Díaz, anunciaron los cambios que sufrirá
el plan original, que iba a debutar en mayo del próximo año, pero
que ahora se reprogramó para agosto del 2006.
Hasta esa fecha, los automovilistas deberán cancelar cerca de 15 mil
pesos mensuales por usar las vías concesionadas que parten en un mes;
mientras que los que no puedan pagar esa cifra no podrán hacer uso del
sistema de transporte moderno y eficiente que se tenía contemplado.
Es
más, las modernas "micros" que se prometieron ocuparían
las calles, deberán seguir siendo parte del sueño de todo pasajero
y ciclista capitalino, porque recién en dos años más entrarían
todas ellas junto a los nuevos recorridos concesionados, lo que permitiría
recién allí, ordenar la "manada" de agresivos buses
amarillos.
La
construcción de ciclovías también está inmersa en
este proyecto madre, que propone integrar vías exclusivas para el uso
de la bicicleta y el fomento de ella, a través de una masiva campaña
comunicacional. Todo lo que parecía un gran sueño se esfuma hasta
2010, cuando se asegura que para el Bicentenario, el TranSantiago será
una realidad. A estas alturas...ver para creer...
El
atraso del TranSantiago afecta directamente el plan de estacionamientos y ciclovías
que acompaña el proyecto original, puesto que las estaciones de transbordo
donde se ubicarían los nuevos y mejorados paraderos de microbuses incluirían
lugares de estacionamientos de bicicleta, los que sumarían 70 en total.
El
Metro, piedra ángular del proyecto, se sumaría también
en 2006, previo acuerdo de su directorio con el contrato que firmará
con TranSantiago para fijar un precio que deje conforme a todos, ya que si bien
el ferrocarril subterráneo verá un mayor volúmen de pasajeros
tendrá tarifas inferiores una vez integrado al sistema.