





Una rigurosa norma ambiental entró en vigencia, que significará declarar zonas "saturadas" y aplicar planes de descontaminación -similares a Santiago- en al menos 16 ciudades.
El problema es que ciudades como Iquique, Antofagasta, Calama, Valparaíso, Viña del Mar, Rancagua y Temuco, entre otras, sobrepasan ampliamente la norma, según un estudio de Conama que data de 1999.
Recientemente, otras ciudades como Rancagua, Chillán, Osorno y Puerto Montt han tenido episodios preocupantes de contaminación del aire, debido esencialmente a la quema de troncos de árboles mojados, utilizados en chimeneas sin doble cámara.
Otras de las causas del esmog, es porque en regiones no existen restricciones ambientales a las industrias y el diésel no es "ciudad" como el de la capital, que tiene menor cantidad de azufre.
La entrada en vigencia de la norma significa que todas las localidades que la superen deberán ser declaradas "saturadas" y luego aplicar planes de descontaminación ambiental.
La norma pondera la composición química del PM10 en términos de la toxicidad a la que está expuesta la población, y la cantidad de población urbana en la zona de estudio.
También incluye los valores absolutos de concentraciones del material particulado y las tendencias históricas, así como la presencia de desarrollos industriales que produzcan un impacto por las emisiones de PM10, y el volumen del parque automotor existente en la localidad.
¿TIENE SENTIDO LA MEDIDA?
Para Ernesto Gramsch, doctor en física de la Universidad de Santiago, la norma anual es "poco efectiva y útil".
El experto sostiene que se debería medir la contaminación en forma diaria en las regiones, como ocurre en Santiago, para decretar alerta, preemergencia y emergencia ambiental.
Un punto fundamental para aplicar y dar sentido a esta nueva norma lo constituyen las estaciones de monitoreo. La de Rancagua, inaugurada en abril de este año, lleva meses sin ser calibrada, por lo que sus datos son inexactos.
Peor es la situación
en Osorno y Puerto
Montt, donde lisa y llanamente no existen estaciones de monitoreo
que estén funcionando. En este escenario, la pregunta es ¿qué
se normará si ni siquiera hay medición?


Por primera vez y luego de repetidas presiones de expertos y ambientalistas, la Seremi de Salud Metropolitana entregó en línea y a cada hora el nivel de contaminación en las siete estaciones de monitoreo del aire.
La información permitirá a la población, especialmente los ancianos, niños pequeños y enfermos respiratorios crónicos, no exponerse en horas críticas.
Así el Gobierno da un giro para entregar los datos cada hora y no una acumulación de la polución en las últimas 24 horas.
Dicha medición acumulada fue criticada por no reflejar adecuadamente el nivel de esmog al que se expone la población.
lNo obstante, os datos horarios no se considerarán para decretar los episodios críticos de alerta, preemergencia o emergencia.
La nueva medida es una demanda histórica de Andrei Tchernitchin, presidente del Departamento Ambiental del Regional Metropolitano del Colegio Médico.