





Con la presencia de la remera olímpica Soraya Jadue se realizó el 8 de octubre la segunda versión de la Ruta de la Cecina, carrera de aventura organizada por Cecinas Llanquihue y que combina cuatro disciplinas: trote, remo, trekking y mountainbike.
La bogadora valdiviana, undécima en los Juegos Olímpicos de Atenas, fue la única mujer que se atrevió con los 73 kilómetros de competencia por equipos que se disputó en la localidad de Llanquihue, Décima Región.
Bajo una persistente lluvia, a las ocho de la mañana partió la prueba desde el frontis de la empresa Mödinger Hnos. Los deportistas desafiaron el frío y el agua y comenzaron a trotar hacia el muelle ubicado en la costanera.
Desde allí, los 11 equipos de varones y uno mixto abordaron los botes proporcionados por la Agrupación de Trabajadores Independientes del Río Maullín.
El trayecto acuático se realizó hasta el sector La Vega, del Fundo Nueva Braunau, propiedad de la empresa cecinera. En ese lugar se dio inicio al trekking a través de los senderos del Parque Ornitológico.
“Más que aventura era un desafió ya que las condiciones climáticas no eran las mejores, pero así es el sur de Chile. Si esperamos condiciones favorables tendríamos que hacer actividad sólo en verano, pero lejos de constituir una desventaja, el clima adverso se transformó en nuestro aliciente”, cuenta a MTB ACTION Mario Tocol Vera, del Club Mahuida de Llanquihue.
Después de subir las bicicletas al camión municipal para poder asistir a la charla técnica, se inició la carrera con un trote de dos kilómetros. Los mountainbikers pasaron por el centro de la ciudad, la plaza, municipalidad y giraron en la remodelada estación de ferrocarriles, para retornar al embarcadero ubicado frente al cementerio católico.
EQUIPOS SE APLICARON AL MÁXIMO
“La adrenalina iba a mil cuando llegaron al sorteo de los botes. Sólo un integrante del grupo debía bajar por el río y la lluvia hizo que fuera de película, otorgando dramatismo a la aventura. De todas formas, el descenso fue tranquilo, ya que los cerros impedían que el viento afectara el torrente de agua”, explica Tocol.
“Habían partes sublimes, en que se reflejaban los árboles con un color verde intenso”, recuerda.
Al llegar al fundo los equipos se agruparon nuevamente y comenzaron un trekking por el sendero el Chucao.
Dentro del fundo La Nueva Braunau, de propiedad de la Familia Mödinger Hnos. el barro fue la tónica y a los que les tocó internarse por el sendero estaban complicados con las escaleras muy resbalosas y pendientes peligrosas, producto del barro y el agua que caía.
Con todo, el aliento de la gente y familiares, hizo que los participantes no aflojaran el ritmo durante el Trekking. Una vez concluido este, algunos se cambiaron de ropa para quitarse el barro y la humedad con ropa seca, otros en cambio, no hallaban las horas de salir con sus bicicletas a acortar el tiempo a los otros equipos.
En esos momentos, la lluvia bajaba en intensidad aunque la ruta se encontraba con bastante barro, así que los que partieron limpios en sus MTB terminaron igual que sus compañeros, embarrados.
En cada uno de los 2 controles obligados (PCS), cada equipo se tomaba el tiempo para hidratarse, comer algo energético y realizar elongaciones para prevenir o combatir los calambres que ya se sentían a estas alturas de la competencia.
EQUIPO DE OSORNO CAMPEÓN
Tras un extenuante pedaleo y con un tiempo total de 3 horas 19 minutos y 52 segundos, el equipo Bicitour Adventure de Osorno, se coronó campeón de La Ruta de La Cecina. El segundo lugar fue para Los Caciques de Puerto Varas con 3:2810 y el tercero, para Bicicletas Lisiecke, de Alerce, que ocuparon 3:30:18.
El único equipo mixto, el Antártica (de Valdivia), de Soraya Jadue, finalizó en la sexta posición, a 28 minutos del primer puesto. (Ver Ranking completo en sección Resultados). La deportista recibió un premio especial por su participación.
Hubo estímulos a todos los competidores, como premios al nombre de equipo más original: “Los Tres Chanchitos Desobedientes”; un premio “al esfuerzo”, que se lo llevó un joven que realizó la prueba en solitario para ver que tal andaban sus fuerzas.
También se entregó un reconocimiento al motorista de Carabineros Sebastián Mura, que escoltó a los deportistas durante la carrera; a la Cruz Roja, la Municipalidad de Llanquihue, la Mutual de Seguridad y a todos los voluntarios que apoyaron en la ruta y por supuesto, a la organización del evento.
Un almuerzo de camaradería consistente en pastas y otras exquisiteces, fue el broche de oro de esta entretenida prueba que, correctamente organizada, se asoma como fija para planificarla durante la primera semana de octubre.
Además de las cecinas, en Llanquihue “está el queso”, especialmente para los amantes de las carreras de aventura.
