





Como si no bastara con la dramática situación por la que atravesó la descensista Campeona Nacional y sexta del mundo, Bernardita Pizarro, ahora otro duro golpe recibe el Downhill chileno: le robaron la bicicleta al Campeón Nacional de de la especialidad, Antonio Leiva Figueroa.
El hurto se registró el miércoles 30 de agosto, en circunstancias en que el pedalero y su familia se encontraban fuera de su hogar, ubicado en la calle Bremen, en Ñuñoa, Santiago.
Los "flaites" entraron a la propiedad del deportista de 22 años y forzaron las chapas de las puertas y se llevaron además de la moderna máquina avaluada en más de 4 millones de pesos, otros artículos de la casa.
La bicicleta no estaba en el patio sino que al interior de la vivienda, por lo que considerando la calidad de la misma, se cree que podría tratarse de un robo por encargo. De ahí que las hipótesis apuntan a expertos ladrones de bicis caras e incluso, hasta auténticamente ciclistas.
El problema es que quien o quienes se hayan birlado la mountain bike del estudiante de Diseño de la Universidad Diego Portales tendrán una difícil tarea de reducirla, aunque intenten hacerlo por piezas, ya que son tan exclusivas, que será fácil reconocer su origen.
INCERTIDUMBRE POR SU PARTICIPACIÓN EN PANAMERICANO
Tanto la Policía de Investigaciones como personal civil de Carabineros de la 18ª Comisaría están tras las pistas de los delincuentes que dejaron a pie al mejor descender de Chile, que hoy se encuentra sumido en la tristeza y la incredulidad.
Es que desde los 12 años, Antonio Leiva comenzó a practicar Descenso y no se le ha dado fácil, como a la mayoría de los deportistas del país. No tiene auspiciadores y su bicicleta se la había armado de a poco, año a año, con el esfuerzo personal y el de su familia, que lo acompaña cuando alcanza el dinero a las competencias internacionales representando a Chile.
De hecho, venía llegando de Nueva Zelanda cuando luego de 48 horas de estar en el país le robaron su tesoro más preciado.
"Estoy destrozado", declaró al diario La Cuarta. Sobre las características de la bicicleta contó que "está hecha con piezas seriadas. Tiene suspensiones del tipo motocicleta, de 90 centímetros de altura, un sillón naranja, manubrio de doble altura y un marco PDC Racing. Es un vehículo armado sólo para deportistas y reconocible a cien metros de distancia".
Como una visión premonitora del futuro, "el Toño" Leiva, como le dicen sus amigos, se quejó hace una semana atrás en una crónica publicada por el diario La Segunda del deficiente Seguro que pone a disposición la Federación Ciclista para proteger a los mountainbikers, a propósito de la situación acontecida con Bernardita Pizarro, su símil campeona nacional de Descenso.
"Si bien la federación nos tiene un Seguro, sólo me cubre una pequeña parte, es decir nada", afirmó el tetra campeón chileno, quien se preparaba para disputar el Panamericano de Brasil corriendo por los colores patrios, del 10 al 15 de octubre próximo en Camboriú, lugar donde el año pasado Leiva alcanzó el top ten en la Copa del Mundo.
Esta no es primera vez que a un mountainbiker de Elite le roban su bicicleta. Antes le ocurrió lo mismo a la actual Campeona Nacional de Cross Country, Francisca Campos durante el Mundial de Kaprun, en Austria, en 2003.
En el mismo país pero en 2004 se repitió la historia previo a la Maratón Mundial de Salzkammergut Trophy con Cristóbal Silva, también Campeón Nacional de XC.
En esa oportunidad, Silva no terminaba de pagar su espectacular bicicleta avaluada en casi tres millones de pesos. Una verdadera "maldición" para los campeones chilenos.

