





Los habitantes del sur del Líbano y del norte de Israel comenzaron a retornar el lunes 14 de agosto de 2006 a sus hogares al entrar en vigencia un cese del fuego entre las fuerzas israelíes y los guerrilleros de Hezbollah.
Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre si el cese del fuego acordado con intervención de las Naciones Unidas logrará poner fin a la violencia que causó más de 1.000 muertos, en su gran mayoría civiles, y obligó a decenas de miles de personas a abandonar sus hogares a ambos lados de la frontera.
Alrededor de 1.100 personas en el Líbano, en su mayoría civiles, y 156 israelíes, entre ellos 116 soldados, murieron en el combate, que estalló cuando Hezbollah capturó dos soldados israelíes en una incursión transfronteriza el 12 de julio.
En el Líbano filas de automóviles, algunos cargados con colchones y equipaje, avanzaron lentamente eludiendo agujeros causados por las bombas y puentes destruidos por la aviación israelí, mientras miles de personas intentaban llegar para observar qué había quedado en pie de sus viviendas.
Miles de libaneses desplazados por la guerra se dirigían hacia el sur, algunos para chequear el estado de sus hogares, otros esperando regresar para quedarse. Los choferes hacían sonar sus bocinas y cientos de automóviles intentaban abrirse paso por una carretera que se dirige hacia el sur desde Sidón.
"Estoy muy emocionada por ver mi casa. Escuché noticias de que está completamente destruida, pero si hay una habitación intacta, me quedaré allí con mis hijos," dijo Sanaa Ayyad, cargando un bebé, mientras otros dos niños pequeños la seguían.
FRANCIA ENCABEZARÍA FUERZA DE PAZ DE 30.000 "CASCOS AZULES"
Ya se debate sobre la reestructuración de la fuerza de paz para el Líbano (UNIFIL) y países como Francia, España, Italia y Turquía comprometieron el envío de militares.
Según la resolución de la ONU para poner fin a los combates, los efectivos israelíes deben comenzar a retirarse mientras una fuerza de paz de hasta 30.000 integrantes junto a soldados libaneses se despliegan en el sur del Líbano. Hezbollah debe también retirar a sus combatientes.
Hezbollah ha dicho que acepta la resolución de la ONU aunque sostiene que algunos aspectos son injustos. El grupo ha dicho que cooperará con la fuerza de pacificación y con las tropas libanesas que se desplieguen en el sur, pero no ha señalado si retirará sus efectivos del área ubicada al sur del río Litani.
Israel afirma que, bajo la resolución de la ONU, podrá usar la fuerza para prevenir que Hizbollah se rearme y para despejar posiciones de la guerrilla aún después de que la tregua entre en vigencia.
Diplomáticos occidentales y funcionarios de la ONU dijeron que temían que la amplia definición de acciones "defensivas" de Israel pudiera llevar a un resurgimiento de los enfrentamientos a gran escala y que impidiera el despliegue de las tropas de Naciones Unidas, que podrían ser lideradas por Francia.
FRÁGIL PAZ: NO SE HAN RESUELTO LOS PROBLEMAS
La tregua no resolvió muchos aspectos clave, como el destino de los dos soldados israelíes capturados, si Hezbollah se desarmará y el estatus del área de Shebaa Farms, que es reclamado por el Líbano pero está ocupado por Israel.
Los combates en el Líbano coincidieron con la ofensiva israelí lanzada en la Franja de Gaza para liberar a otro soldado capturado.
"Estamos entrando en la fase de un alto el fuego. Los disparos han acabado," dijo un alto oficial del Ejército israelí por radio, dando órdenes a los soldados.
"Esperamos que el alto el fuego se mantenga. Les pedimos que permanezcan alerta y se preparen, puesto que Hezbollah aún podría romperlo," agregó.
Israel señaló que por ahora no levantará el bloqueo por aire y mar sobre el Líbano. "La clausura por aire y mar continuará hasta que se instale un mecanismo para supervisar y detener el contrabando de armas," dijo una fuente militar.
El líder de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, dijo que sus guerrillas cumplirían la tregua pero se reservaban el derecho de combatir a las fuerzas israelíes aún presentes en el Líbano.
"Salimos victoriosos en una guerra en que los enormes ejércitos árabes anteriormente habían sido derrotados", dijo el clérigo chií vistiendo su tradicional turbante negro, en una alocución por el canal de televisión de Hezbollá, Al-Manar.
Añadió que el ejército del Líbano es incapaz de defender al país: "¿Quién defenderá al Líbano en caso de una ofensiva israelí? El ejército libanés y la fuerza multinacional son incapaces de proteger al Líbano".
Puntualizó además que no es el momento de debatir el desarme de su milicia y que ello debe ser debatido en secreto para no beneficiar a Israel.
Por su parte, Israel continuará buscando a los combatientes de Hezbollah "todo el tiempo", dijo el premier israelí, Ehud Olmert.
"Y no tenemos intención de pedirle permiso a nadie para hacerlo", prometió Olmert, quien aseguró que se deberá luchar todavía durante muchos años por "el derecho a vivir una vida normal".
La comunidad internacional "estableció que de ahora en adelante existen sólo Israel y Líbano, que el gobierno libanés es responsable de todo su territorio y de lo que sucede en la frontera", sostuvo Olmert.
El cese del fuego que avanza en el Líbano significa que "ganó la diplomacia", afirmó el vocero de la Casa Blanca, Tony Snow.
El portavoz dijo que Estados Unidos buscará que en la región se aplique la resolución 1559, de 2004, que llama al desarme de todas las milicias, incluyendo la de Hezbollah.
"Ese es ahora el foco de los esfuerzos de Estados Unidos, las Naciones Unidas y la comunidad internacional", afirmó Snow.
En tanto, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, en una declaración difundida en Nueva York, pidió a las partes "que hagan todos los esfuerzos posibles, por interés de las poblaciones civiles de ambas partes, para consolidar el cese de las hostilidades".
