Si esto no es crisis ambiental, ¿Qué es?

Dos semanas con alta contaminación en la Región Metropoloitana y las autoridades insisten en que los índices de calidad del aire están dentro de los rangos "normales" y no son considerados peligrosos para la salud. Y así se publica diariamente en la página web del Sesma.

Sin embargo, basta mirar el cielo y constatar la estela tóxica que cubre Santiago para desechar tan positivo diagnóstico oficial.

La falta de lluvia y las temperaturas inusualmente cálidas para esta época de Otoño han conflagrado para que el polvo en suspensión, producto de cerros erosionados, calles sin pavimentar, obras viales e inmobiliarias en ejecución, entre otras fuentes emisoras, sean responsables de este sucio aire que respiran 6 millones de santiaguinos.

Y las consecuencias comienzan advertirse. Poco a poco los ancianos y lactantes repiten su visita al hospital por cuadros respiratiorios, aunque se espera que el peak de atenciones se registre a fines del mes de mayo con la llegada de los virus de la influenza y el sincicial.

Lo perciben también los transeúntes al caminar por la ciudad con la picazón en los ojos y carrasperas en la garganta; y con mayor razón los ciclistas en las calles y los deportistas, que ven como se cansan y disminuye su rendimiento durante los entrenamientos.

Sin ir más lejos, durante la Copa Chile, varios mountainbikers debieron abandonar la prueba luego que se sientieran ahogados, con mareos y dolores de cabeza atribuibles al esmog de esa mañana en el circuito de El Chivato, en el Cajón del Maipo. Los corredores de regiones fueron los más afectados.

GOBIERNO DESESTIMA CRISIS AMBIENTAL

Al igual que ambientalistas, el toxicólogo de la Universidad de Chile, Andrei Tchernitchin ha criticado el modo de medir la contaminación utilizado por la autoridad y propone un sistema de medición online, y no en base a las últimas 24 horas, como se hace en la actualidad.

Advierte que "la población debe conocer hora a hora el movimiento y los niveles de partículas para que tomen adecuadas decisiones, por ejemplo, los profesores de educación física, o las propias personas que en determinada comuna quieren realizar actividad física".

Por su parte, el Gobierno ha asumido que el problema de la contaminación ha sido un tema no resuelto, herencia de las anteriores administraciones. Sabiendo que desde el año 2000 la calidad del aire no ha mejorado y que a partir de esa misma fecha el presupuesto al Plan de Descontaminación fue recortado en un 75 %, lo que se tradujo en el fracaso del objetivo, el Gobierno cree que de todas formas hay avances y descarta una crisis ambiental.

Sí reconoce déficit en las arcas de la Comisión Nacional de Medio Ambiente (Conama) y defiende los mecanismos utilizados para combatir el esmog.“Este año se han provocado cuatro alertas ambientales, y el año pasado a esta altura teníamos una preemergencia y tres alertas”, declaró Pablo Badenier a Radio Universo.

El director regional de la Conama Metropolitana además añadió que el actual sistema de monitoreo les ha permitido tomar “buenas decisiones” no obstante debe realizar pronósticos en base a variables meteorológicas “muy difíciles de predecir. Esta semana seguiremos monitoreando la calidad del aire, y se decretarán los episodios que técnicamente tengan justificación”.

Dentro de las medidas a aplicar por el Gobierno suena fuerte la restricción a los vehículos catalíticos, una decisión resistida por algunos sectores que la estiman intracendente e injusta, ya que, precisamente, las autoridades hace una década instaron a a la ciudadanía a adoptar esta tecnología con la promesa que no sería coartada su libertad de tránsito vehicular por la Región Metropolitana.

EXPERTOS CALIFICAN DE INACEPTABLE CALIDAD DEL AIRE

El Consejo Asesor Académico de la Intendencia Metropolitana, que trabaja hace un mes en las nuevas fórmulas para frenar la contaminación ambiental, propuso cambios estructurales en la política antiesmog en un detallado y crítico informe.

Los científicos calificaron de "inaceptable" la calidad del aire de Santiago y reconocieron que los fondos de la Conama hacen "insostenible el plan de descontaminación".

El Consejo sostiene que los recursos actuales "no reflejan ni en lo mínimo la magnitud del problema", al coincidir con una auditoría internacional que criticó el desinterés del Gobierno en descontaminar la capital.

Los asesores también plantearon en su informe la necesidad de que el Estado chileno tenga una "visión de más largo plazo, que vaya más allá de 2010", porque es necesario "garantizar que la población esté progresivamente menos expuesta a la contaminación".

Proponen, entre varias medidas que darán a conocer, ampliar la red de estaciones que miden el esmog en las comunas periféricas de Maipú, Puente Alto y Quilicura, incluidas las grandes avenidas, porque en éstas la contaminación supera en 37 por ciento la que se registra en los sitios de monitoreo actuales, instaladas en ocho comunas.

Un reciente estudio de la Universidad de Santiago (Usach) midió el esmog con 30 monitores instalados en las calles de 32 comunas y con otros 140 monitores ubicados a 100 metros de las arterias. Se detectó alta concentración de dióxido de nitrógeno en el centro y sur de Santiago.

La conclusión fue que existe un 35% más de contaminación en las calles de la capital en relación con el registro de las siete estaciones de la red Macam.