Estudio demuestra relación entre esfuerzo y reducción de grasas al hacer ejercicio

Trabajo de académicos de la carrera de Educación Física de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) obtuvo el primer lugar en un congreso de la Sociedad Chilena de Medicina del Deporte.

Afirma que cuando la percepción subjetiva del esfuerzo alcanza valores entre 11 y 12, de una escala de 15, la persona estaría logrando la reducción óptima de grasas.

Fuente: UCSC

Demostrar con evidencia la relación que existe entre la intensidad del ejercicio donde se alcanza la máxima tasa de oxidación de grasas -reducción de grasa corporal- y la percepción subjetiva del esfuerzo RPE, era el objetivo principal que persiguió un equipo de académicos de la carrera de Pedagogía en Educación Física de la UCSC.

David Ulloa, quien lideró el estudio sobre metabolismo graso y ejercicio, detalló que este tema es parte de su tesis doctoral, y se enfocó en un área que no ha tenido bastante atención: la percepción subjetiva del esfuerzo (RPE) y la intensidad del ejercicio donde se alcanza la máxima tasa de oxidación de grasas.

Por lo general, dice Ulloa, “se cuestiona cuál es la intensidad que puede tener mayor impacto en la reducción de grasas, lo que puede ser medido sólo bajo estrictas condiciones de laboratorio”, explicó. Sin embargo, adelanta, la percepción subjetiva del esfuerzo RPE es una buena guía para identificar la intensidad donde más se queman grasas, lo que es además de fácil uso para cualquier persona.

La RPE se mide en su escala análoga de Borg de 15 grados. “Es un indicador sencillo y confiable en el control del estrés físico y de la intensidad del ejercicio, pero su relación con la tasa de oxidación de grasas y la intensidad del ejercicio donde se alcanza la máxima tasa de oxidación de grasas (Fatmáx), no ha sido bien estudiada en población chilena”.

Tras estudiar a 118 jóvenes activos, observaron que la intensidad del ejercicio donde se alcanza la máxima tasa de oxidación de grasas era distinta entre cada individuo y otro (de 41 al 75%, donde el 100% es el consumo máximo de oxígeno y que es lo que se puede medir con exactitud en laboratorio).

Por el contrario, la RPE presentó una gran homogeneidad en su valor alcanzado -todos expresaban sentir un esfuerzo entre 11 a 12 cuando estaban en el punto máximo de consumo de grasas con el ejercicio-. A modo de ejemplo, dos sujetos se están ejercitando con trote. El sujeto “A” puede ir a una velocidad X, y el sujeto B a una velocidad Y, sin embargo, ambos pueden estar sintiendo que están haciendo un esfuerzo alto, de 12 en la escala Borg.

Ulloa y el equipo de académicos, concluyó que los valores entre 11-12 en la RPE están estrechamente relacionados con máxima tasa de oxidación de grasas. “La RPE puede ser un indicador intensidad de gran ayuda cuando se requiere utilizar el ejercicio para estimular el metabolismo graso” indicó.

Este estudio, les valió a Ulloa, el profesor Jesualdo Cuevas (UCSC) y Paola Barboza (UNAB), obtener el primer lugar en el Congreso de la Sociedad Chilena de Medicina del Deporte, al que se presentaron cerca de 80 trabajos, efectuados por médicos, kinesiólogos y otros profesionales del área.

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