Estudian la demanda potencial de una red de ciclovías para la capital

Investigación de la Pontificia Universidad Católica mostró que los viajes cortos son el mercado más importante para la bicicleta, pero la combinación con el Metro y con guarderías adecuadas, aparece como una opción válida para viajes de distancia media y larga.

La idea es desarrollar una metodología  apropiada para usuarios actuales y potenciales de la bicicleta, que considere desde una mirada multidisciplinaria  los factores ecológicos, de salud, y de congestión, que se pueda poder a disposición de las autoridades, como una “caja de herramientas” que permita a las autoridades determinar la mejor manera de implementar los distintos componentes que se requieren para esta red.

Un estudio realizado hace varios años por un grupo de investigadores de Ingeniería de Transporte y Logística, demostró que si existiera una red adecuada de ciclovías en la Región Metropolitana y se contara con “guarderías” apropiadas para bicicletas en estaciones del Metro e intercambio con buses, la proporción de usuarios de este medio de transporte podría subir del 1,6% a aproximadamente un 6%, con el consiguiente beneficio para la congestión vehicular y la contaminación de la ciudad.

El estudio original para estimar la demanda potencial de una red de ciclovías en Santiago enfrentó severas restricciones de tiempo (se llevó a cabo en sólo cuatro meses), pero logró incorporar técnicas econométricas avanzadas y la mejor información disponible para la ciudad.

La investigación no sólo revisó la experiencia nacional e internacional, sino que realizó encuestas de grupo focal, encuestas a hogares y a usuarios de bicicletas, entre otros.

El aumento de la congestión y el rápido crecimiento mundial de la pandemia de la obesidad actuaron como catalítico para la formación de un grupo interdisciplinario de investigadores, liderado por Juan de Dios Ortúzar de Ingeniería, y en el que participan José Ignacio Molina de Diseño, Francisco Mardones,  de Medicina, Margarita Greene, de Arquitectura y algunos expertos externos. La idea de este grupo es desarrollar una metodología  apropiada para usuarios actuales y potenciales de la bicicleta, que considere desde una mirada multidisciplinaria  los factores ecológicos, de salud, y de congestión, que se pueda poder a disposición de las autoridades, como una “caja de herramientas” que permita a las autoridades determinar la mejor manera de implementar los distintos componentes que se requieren para esta red.

En la decisión de usar o no la bicicleta participan diversos factores, algunos de ellos asociados a la idiosincrasia y preferencias culturales de los usuarios. En este plano, el análisis del problema ha dejado ver algunos  “monstruos” que alejan a las personas del uso de la bicicleta, tales como la falta de seguridad, tanto de sufrir un accidente como de ser víctima de un acto delictivo.

Otros problemas son la falta de infraestructura para guardar bicicletas y los prejuicios culturales en contra de este medio de transporte, fomentados por la publicidad. “Todavía está presente aquello de cómprate un auto Perico , que la hacía parecer como algo anticuado y pobre”, señala José Ignacio Molina. Aunque afortunadamente esto ha ido cambiando y hoy sectores líderes, como jóvenes adultos de alto nivel socieconómico, están siguiendo las tendencias observadas en países europeos de aumentar día a día el uso de este medio.

Por otro lado, Santiago es una ciudad muy extensa y con demasiada pendiente como para atravesarla entera en bicicleta y esto es particularmente cierto en el eje oriente-poniente. En ese sentido, los expertos de la UC postulan que el diseño de un sistema que combine el transporte colectivo urbano motorizado con alimentación por bicicleta a estaciones de intercambio, aumentaría considerablemente el número de viajes en bicicleta. Esta proyección crecería aún más en el caso de las comunas con condiciones especialmente favorables (las del eje norte sur) para andar en bicicleta.

Así, los viajes relativamente cortos continúan siendo el mercado más importante para la bicicleta, pero la combinación bicicleta-Transantiago, con guarderías adecuadas en las estaciones de Metro e intercambio aparece como una buena opción para viajes de distancia media y larga.

Según Juan de Dios Ortúzar, políticas adecuadas de uso de suelo (ubicación de sectores residenciales y de servicios) y el diseño de instrumentos de ordenamiento territorial que fomenten la inversión privada en infraestructura para ciclistas constituyen un elemento clave en la generación de condiciones favorables para el ciclismo. Sólo a través de la reducción progresiva del largo del viaje y un aumento de los incentivos adecuados para hacer transbordos al Metro y buses troncales se logrará consolidar el uso de la bicicleta como un medio de transporte realmente competitivo y sustentable para la ciudad.