Danilo Di Luca gana legendaria carrera Giro de Italia

Publicado el 4 de junio de 2007
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 Desde 1996, año en que subió a lo más alto del podio el ruso Pavel Tonkov, el Giro ha sido un asunto en exclusiva italiano. En esta ocasión el “killer” Danilo Di Luca ha sido el gran triunfador, con la mejor parte de un protagonismo que ha compartido principalmente con el equipo español Saunier Duval, ganador de cuatro etapas y de la general por conjuntos, su primer título de esta clase en grandes vueltas.

“Ganar el Giro de Italia es el mayor logro posible para un ciclista italiano y estoy especialmente orgulloso por ser el primero de Italia central en conseguirlo”, dijo Di Luca a la prensa.

Las figuras españolas, como la de todos los países, vieron la carrera por la tele o anduvieron entrenándose en otras vueltas con el objetivo del Tour de Francia. Ivan Basso, la estrella italiana, encendió la mecha de los escándalos con su reconocimiento de “intento” de dopaje y su implicación en la Operación Puerto.

 El Giro, en materia de escándalos, se ha desarrollado sin incidentes, y eso ya es noticia destacada tal y como está el patio en este deporte que cabalga entre el descrédito, las amenazas y la crisis permanente. Hubo etapas bonitas y diversos asaltos interesantes entre el ramillete de favoritos.

Di Luca fue el mejor, pero no estará en el Giro porque no le gusta “su ambiente”. Una pena, porque sin Basso, el líder del Liquigas podría ser el máximo exponente del ciclismo italiano. En la carrera rosa fue mejor que Gilberto Simoni y Damiano Cunego, quien no termina de despuntar como señalaba su imponente debut, cuando ganó el Giro en 2004, con solo 22 años.

En el capítulo de revelaciones destacó con luz propia un luxemburgués de 21 años llamado Andy Schleck, el, pequeño de una gran saga de ciclistas. El Schleck famoso era Franck, el vencedor de la Amstelñ Gold Race y de la etapa del Tour con final en Alpe D’Huez en 2006, pero Andy ha explotado en Italia, donde acabó segundo.

Andy Schleck es el segundo luxemburgués que subió al podio en el Giro, después del legendario Charly Gaul, que fue tercero en 1956 y 59. Su abuelo y su padre también fueron profesionales de la bicicleta, y éste último, actualmente es embajador de la Unión Europa para los Derechos Humanos y se encuentra destinado en Afganistán.

Otra revelación fue Riccardo Riccó, la nueva perla italiana, de la factoría Saunier de Joxean Fernández Matxín. En su segunda campaña de profesional acabó sexto y pasará a la historia por el recital que ofreció con su triunfo en las Tres Cimas de Lavaredo. Ya avisó con 2 victorias en la Tirreno Adriático. Riccó ya forma parte del sueco de los aficionados italianos, afligidos con la caída de Basso.

En otros aspectos de la carrera destacó la vuelta de Petacchi al primer plano de la velocidad. El ciclista de La Spezia impuso su poder y demostró que está listo para pelear en el Tour en pos de igualar las cinco etapas que logró en el Giro.

En un momento de tormenta en el mundo del ciclismo y en espera de que el Tour se pronuncie en aspectos varios, como por ejemplo si sigue complicando la vida al español Alejandro Valverde, eterno presunto implicado en la Operación Puerto, el Giro vivió un respiro. Al menos de momento y mientras un laboratorio no diga lo contrario.