24 horas duró cuestionada Directora de Chiledeportes

Publicado el 17 de marzo de 2007
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Loreto Ditzel presentó su renuncia luego de ser cuestionada por sectores políticos y deportivos. Es la séptima Directora que pasa por Chiledeportes en seis años.

24 horas duró en el cargo Loreto Ditzel, designada por el Gobierno como Subsecretaria de Chiledeportes.

La sicóloga, que en sus primeras declaraciones admitió que llegaba a la vapuleada institución deportiva estatal para “aprender”, fue inmediatamente cuestionada por sus capacidades técnicas y especialmente por su vinculación al caso Spiniak, un montaje donde se intentó involucrar a políticos.

Chiledeportes “ha estado en el comentario de la ciudadanía en todos los niveles y se instaló en el corazón ciudadano con las polémicas”, y por ello “había que ser particularmente escrupuloso en designar a una persona absolutamente intachable, y que en definitiva estuviera relacionada a la actividad deportiva”, dijo el senador Radical Nelson Ávila, apenas supo del nombramiento de Ditzel.

“El Gobierno ha tenido dos meses para buscar a la persona más idónea”. Ella “fue elegida por cuoteo político, porque tenía que ser de la Democracia Cristiana y además del sector de Soledad Alvear”, manifestó el diputado de Renovación Nacional Nicolás Monckeberg, quien destapó los millonarios fraudes cometidos al interior del organismo público.

“Nosotros queríamos un director de Chiledeportes que no comenzara empezando a dar explicaciones sobre sus actuaciones anteriores”, agregó.

En el mismo sentido fueron las expresiones del senador de la Unión Democratica Independiente, Pablo Longueira: “Acaba de nombrarse a cargo del deporte chileno a una persona que no tiene ningún mérito profesional, la única participación pública que conocemos es que su institución (laboró en el Servicio Nacional de la Mujer) y quienes trabajaron con ella están sometidas a proceso en varios tribunales de justicia de Santiago”.

“Esto demuestra la falta de prolijidad del gobierno; la improvisación demuestra la indiferencia frente a un actividad que, nombrando personas de esta naturaleza, lo único que vamos a seguir viendo son más irregularidades en esta institución tan importante”.

Asimismo, desde la misma Asociación de Funcionarios de Chiledeportes acusaron a Ditzel de haber maltratado a una funcionaria embarazada cuando se desempeñó en el Sernam y se declararon en estado de alerta.

La resistencia a Ditzel provino incluso de los propios deportistas, quienes enrostraron la designación por considerar que la profesional no venía del mundo deportivo y por tanto, carecía de todo conocimiento del área.

Ana Loreto Ditzel (46 años) es de profesión psicóloga de la Universidad Católica de Chile, tiene un magíster en gerencia y políticas públicas de la Universidad Adolfo Ibáñez, está casada y tiene dos hijos.

Ditzel, por su parte, desestimó cada una de las imputaciones en su contra hasta que decidió presentar su renuncia a la Presidenta Michelle Bachelet, quien la aceptó, luego de recibir paralelamente una carta de la UDI que, precisamente, buscaba la remoción de la funcionaria.

“Se ha enlodado mi prestigio profesional, laboral y humano”, dijo Loreto Ditzel.

Sin responder preguntas de la prensa, la sicóloga de militancia DC se quejó de la “saña” y “agresividad” que hay en los cuestionamientos que le han dirigido, señalando que esto ha “demostrado el nivel de odiosidad que subsiste en algunos sectores”.

“Es reprochable que algunos se lamenten de las acusaciones sin pruebas que dañan su honra pero que no tengan ningún miramiento en hacer lo mismo que critican a los demás”, afirmó.

Ditzel venía a cubrir la plaza dejada en enero por Catalina Depassier, quien después de 10 meses en el cargo, también presentó su renuncia tras descubrirse que mintió en su grado académico al sostener que era titulada de Filosofía, en circunstancias que estudió sólo un semestre de la carrera.

Chiledeportes ha tenido siete directores nacionales en seis años y se encuentra investigada por la justicia debido ilícitos millonarios en la asignación de recursos directos que supuestamente fueron a parar en campañas políticas.